NLD avanzando
(13-Abril-2026).- En Nuevo Laredo hay algo que ya no se puede ocultar, ni con críticas inventadas, la obra pública avanza… y se siente.
Mientras algunos siguen atrapados en la nostalgia de la queja eterna, ahora en la colonia Hipódromo las máquinas hablaron más fuerte que cualquier grilla. Ahí, la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal volvió a poner sobre la mesa una fórmula que le ha dado resultados, atender lo urgente, pero también lo que está debajo de la tierra.
Porque no se trata solo de tapar baches para la foto. No. Aquí hubo recarpeteo en calles clave como Lincoln y Agustín de Iturbide, sí… pero también se metieron al problema de fondo, el drenaje colapsado, ese enemigo silencioso que por años convirtió calles en trampas y hogares en zonas de riesgo.
Apoyada siempre por su Secretario de Obras Públicas, Carlos de Andalusíes que, Carmen Lilia anunció que fueron más de 4 millones de pesos invertidos entre pavimento y drenaje en esa zona. Entendiendo que, si no arreglas lo de abajo, lo de arriba no dura. Y en política, como en la vida, lo que no está bien cimentado… se hunde.
Pero la historia no termina en el concreto.
Porque mientras la ciudad avanza sobre calles renovadas, también hay un movimiento interesante en los bolsillos de los neolaredenses. El Cabildo aprobó algo que, en tiempos donde cada peso cuenta, cae como lluvia en tierra seca, condonación del 100% en recargos del predial durante abril.
Sí, leyó bien, borrón y cuenta nueva para muchos.
Y aquí viene el dato que incomoda a los escépticos, la gente está respondiendo. No con discursos, sino con pagos.
Más de 122 millones de pesos recaudados al cierre de marzo, con un crecimiento del 29%. Traducido al lenguaje de la calle, la confianza también paga… y paga bien.
Porque cuando el ciudadano ve que su dinero se convierte en calles transitables, drenajes funcionales y obras que sí existen, entonces cambia la lógica. Ya no es “¿para qué pago?”, sino “vale la pena cumplir”.
Más de 72 mil contribuyentes ya liquidaron su predial este año. No es menor. Es una señal clara de que algo está funcionando en la relación gobierno-ciudadano.
Y ahí está el círculo completo, cobras mejor, inviertes mejor… y vuelves a cobrar mejor.
Nuevo Laredo hoy vive ese ciclo, donde la obra pública no solo transforma calles, sino también percepciones.
Así que mientras algunos siguen buscando el pero, la ciudad sigue avanzando entre asfalto nuevo, drenajes renovados y descuentos que alivian.
LA MANCUERNA SHEINBAUM-AMERICO
En la política mexicana, donde muchas veces cada quien rema para su propio lado, hay escenas que rompen la rutina del jaloneo… y una de ellas hoy tiene nombre y apellido, la mancuerna entre Claudia Sheinbaum Pardo y Américo Villarreal Anaya.
No es casualidad. Es estrategia. Y, sobre todo, es resultado.
Desde Palacio Nacional, la Presidenta no escatimó elogios para Tamaulipas. Y cuando desde el centro del poder se habla bien de un estado fronterizo, no es cortesía política… es señal de que algo está funcionando.
Porque mientras en otros rincones del país se discute el “qué hacer”, en Tamaulipas ya están en el “cómo hacerlo”.
Ahí está la Universidad Autónoma de Tamaulipas, convertida no en espectadora, sino en protagonista de soluciones. No es poca cosa. Es ciencia con botas puestas.
La modernización de una aeronave de la UAT con tecnología de punta para el monitoreo integral del Golfo de México…
El desarrollo de la tortilla de sorgo, con la que se busca una alternativa nutritiva …
Una planta que convierte plástico en combustible…
Y comunidades rurales que ahora ven valor agregado en el carbón vegetal.
No son proyectos de escritorio. Son ideas que bajaron del papel… y se pusieron en marcha.
Y ahí es donde entra la mancuerna.
Porque una cosa es tener talento local, y otra muy distinta es tener respaldo federal para escalarlo. Ese puente lo están construyendo Sheinbaum y Américo. Uno pone la visión nacional, el otro aterriza en territorio. Uno abre la puerta del presupuesto… el otro llega con proyectos bajo el brazo.
El anuncio de 7 mil millones de pesos adicionales para ciencia y tecnología por parte de la federación no es un dato más. Es gasolina para un motor que ya está encendido. Y Tamaulipas, por lo visto, no quiere quedarse viendo cómo otros aceleran y se ganan ese presupuesto.
Pero hay más.
En medio de la conversación técnica y científica, también se coló la realidad del campo. El tema del gusano barrenador, que suele prender focos rojos en el sector ganadero, no fue ignorado. Al contrario, se está tejiendo la posibilidad de incorporar a Tamaulipas a los apoyos federales que ya operan en otros estados.
Y ahí está la clave de todo esto.
Porque la política que se queda en discurso no llena platos ni pavimenta caminos. Pero la política que se coordina, que se alinea y que entiende el momento… esa sí transforma… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
Comentarios: pedropnatividad@gmail.com
NOTAS RELACIONADAS
Hipódromo Político/ Por Carlos G. Cortés García
Tiempos de Guerra/ Por: Chano Rangel
Fuentes fidedignas/ Ley ‘Comaye’ ¿A qué intereses responde?