EN MATAMOROS, ¡HECHOS SON AMORES!
- Sin duda, el trabajo que ha realizado el alcalde de Matamoros, Beto Granados, desde su arribo a la presidencia municipal, está dejando huella. El presidente municipal está atendiendo a todos los sectores de la sociedad matamorense, pero lo que vale la pena destacar es que todos los días está construyendo, a través de las alianzas estratégicas con los gobiernos de Tamaulipas y de México. Tanto la presidenta Claudia Sheinbaum, como el Dr. Américo Villarreal, le han manifestado su irrestricto apoyo al alcalde, pero no sólo en discursos, sino en recursos, obras y en la construcción de un futuro más próspero para la fronteriza ciudad.
(7-Octubre-2026).- Hay una frase que, en política, puede sonar a simple cortesía institucional, pero que adquiere otro significado cuando detrás de ella aparecen calles pavimentadas, infraestructura portuaria, inversión pública y proyectos de largo alcance: “Si a Matamoros le ha ido bien, es gracias al trabajo hecho por el presidente municipal, Beto Granados Favila al lado del gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya”.
Pero más allá de simpatías políticas, lo importante es revisar qué hay detrás de esa afirmación. Y los números oficiales permiten observar una parte de la respuesta.
Desde octubre de 2022, el Gobierno de Tamaulipas reporta 211 contratos de obra pública estatal aplicados en Matamoros, con una inversión acumulada superior a los $1,236 millones de pesos. Y para este mismo 2026 se anunció una segunda etapa de inversión estatal cercana a 140 millones de pesos.
Es decir, la relación entre Matamoros y el Gobierno del Estado no se ha quedado solamente en fotografías, reuniones o discursos. El contacto ha ido más allá. Y los resultados positivos de esta relación se ven impactados en infraestructura, en proyectos, pero sobre todo, en la construcción de una agenda que tendrá consecuencias económicas importantes para el futuro de la fronteriza ciudad.
¿Qué viene para Matamoros? Esta es quizá la pregunta que más interesa a los matamorenses.
Una ciudad fronteriza como Matamoros no puede pensar únicamente en resolver los problemas cotidianos. También, necesita construir las condiciones para aprovechar su ubicación geográfica, su ubicación fronteriza, su actividad industrial, su vocación comercial y, particularmente, su potencial portuario. Y en ese escenario aparece uno de los proyectos estratégicos más importantes de ese municipio: el Puerto Norte de Matamoros.
El Gobierno de Tamaulipas informó, en febrero, que destinó más de 190 millones de pesos para fortalecer la infraestructura del puerto, incluyendo la construcción de 1,750 metros de barda perimetral y trabajos relacionados con el camino de acceso hacia las escolleras.
Posteriormente, en junio, la Secretaría de Obras Públicas, que preside Pedro Cepeda Anaya, señaló que los trabajos incluían, además, un tanque de almacenamiento de agua, rehabilitación de oficinas, campamento y camino paralelo a la playa. Y aquí está uno de los puntos que vale la pena subrayar: El Puerto Norte no debe verse únicamente como una obra de infraestructura, porque su verdadera dimensión está en lo que puede generar alrededor de él: logística, comercio, inversión, empleos y nuevas oportunidades para Matamoros, para su gente y para la región.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum reconoció en agosto pasado que su gobierno trabaja de la mano con el gobernador tamaulipeco, Américo Villarreal Anaya, en diversos proyectos, entre ellos el impulso al puerto de Matamoros.
Y es que durante muchos años, el Puerto de Matamoros apareció en el imaginario colectivo como uno de esos grandes proyectos que parecían estar siempre a punto de convertirse en realidad. Y tardó, pero el proyecto comenzó a cuajar: hoy ya existen obras de infraestructura física, y hay trabajos concretos ya en ejecución.
Documentos de la Secretaría de Obras Públicas, que preside el Ing. Pedro Cepeda Anaya, contemplan la construcción de la segunda etapa de la vialidad norte, con una extensión de 2.4 kilómetros dentro del recinto portuario, para interconectar terminales, además de obras de rehabilitación y acondicionamiento de instalaciones. Y esto resulta de alta importancia porque un puerto no se construye solamente con muelles o escolleras. Necesita accesos, necesita vialidades, necesita seguridad, necesita servicios, necesita conectividad y necesita una estrategia económica que permita convertir toda esta infraestructura en actividad productiva.
Por eso, el avance del Puerto Norte debe observarse como parte de una política más amplia de conectividad y desarrollo logístico.
También, hay que mirar hacia las obras que ocurren fuera del recinto portuario. Entre ellas, la pavimentación de la avenida Roberto Guerra, por ejemplo, representó una inversión estatal de $38.3 millones de pesos, con trabajos que incluyeron concreto asfáltico, redes de agua potable y drenaje, luminarias, banquetas y señalización. Y quizás podría parecer una obra estrictamente urbana, pero la infraestructura urbana también forma parte de la competitividad y el futuro de una ciudad.
Y es que una ciudad que quiere atraer inversiones necesita mejores vialidades. Una ciudad que quiere crecer también necesita servicios. Una ciudad fronteriza que pretende aprovechar su potencial logístico necesita conectividad. Y en ese proceso se encuentra Matamoros por el interés del presidente municipal, Beto Granados Favila, quien entiende que en política se debe construir un equipo sólido. Y así lo hace, todos los días con el Gobernador de Tamaulipas y con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Y ahí es donde la coordinación entre los distintos niveles de gobierno deja de ser un asunto protocolario para convertirse en una necesidad práctica.
El propio gobernador ha señalado que existe comunicación permanente con las presidencias municipales para conocer las necesidades de las comunidades y traducirlas en obras y acciones. Pero en Matamoros, más allá del trato institucional, cuenta el afecto personal entre ambos personajes.
Hoy Matamoros tiene frente a sí una oportunidad que no va a desperdiciar, por que el reto no consiste solamente en inaugurar obras, sino en lograr que esas obras sean parte de una visión de ciudad y de futuro: que el Puerto del Norte encuentre su vocación productiva, que la infraestructura carretera acompañe el crecimiento, que las inversiones generen empleos, que el desarrollo económico llegue a las familias y que la coordinación entre Federación, Estado y Municipio se mantenga más allá de las coyunturas políticas.
Porque, al final, las ciudades no crecen por un discurso. Crecen cuando existen recursos, infraestructura, inversión, planeación y coordinación. Y en el caso de Matamoros, los datos oficiales muestran que existe una cartera de obras y proyectos que apunta precisamente en esa dirección.
Y en ese sentido, el Puerto Norte es, sin duda, uno de los capítulos más importantes de esa historia. Por eso, cuando se pregunta “¿qué obras importantes vienen para Matamoros?”, quizá la respuesta no deba limitarse a una lista de calles o inversiones.
Matamoros está construyendo hoy la infraestructura que necesitará mañana y en ese contexto el Puerto Norte dejó de ser solamente una expectativa y hoy forma parte de una agenda de infraestructura en marcha.
Y con la coordinación que se ha construído entre el municipio y el estado, el verdadero desafío será convertir esos millones de pesos en algo mucho más valioso: desarrollo económico y más y mejores oportunidades para los matamorenses, porque en política pública, la obra más importante no es la que se inaugura. Es la que permanece y transforma. Y en todo este proceso, el trabajo, la dedicación y el esfuerzo de el alcalde matamorense, Beto Granados Favila, es oro molido.
PD. 1. El coordinador del grupo parlamentario del Partido Verde Ecologista de México, en el Senado de la República, Manuel Velasco Coello, destapó al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, como el candidato más competitivo de Morena rumbo a la elección presidencial de 2030.
Al declarar ante los medios de comunicación, el legislador chiapaneco calificó al secretario como “el Pedro Infante de la política”, por su enorme popularidad entre los mexicanos, destacando los buenos resultados que ha dado en el combate al crimen organizado y la inseguridad, y sentenció que si sigue por ese camino podría ser el próximo presidente de la República.
Y créame, el Senador Velasco Coello no es el único que ve a Omar García Harfush sentado en la Silla del Aguila.
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