3 de octubre de 2026

DE PRIMERA…LA DAMA DE LA NOTICIA/ POR ARABELA GARCIA

  • A REELECCIÓN CON LAS MANOS MANCHADAS DE GASÓLEO! EL SUEÑO DEL FUERO, EL HUACHICOL Y EL TERROR A TRUMP
  • COLUMNA DE IMPACTO Y CRÍTICA POLÍTICA

(2-Octubre-2026).- ¡Qué belleza de cinismo parlamentario! Con el agua hasta el cuello y el tufo a gasolina robada que ya apesta hasta en las curules más altas, casi el 60% de la bancada guinda se empuja como marabunta en las ventanillas de inscripción para amarrar la reelección. Y no nos equivoquemos: no es amor a la patria ni vocación legislativa; es pánico puro a quedarse sin fuero.

Ahí tiene usted el caso insigne de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, que de la noche a la mañana descubrió su voraz vocación por caminar las calles del Distrito 6 de Tabasco. ¡Por favor! A nadie engañan. Tras dejar la dirigencia partidista, la prisa por colgarse la charola de diputado no es para escuchar las demandas de Jalapa o Centro, sino para blindarse con el escudo constitucional ante el vendaval de carpetas de investigación, escándalos de tráfico de influencias y miradas acusadoras que no se borran con una sonrisa.

La Presidenta llena los micrófonos prometiendo que solo habrá «gente limpia» en las boletas. ¿Limpia? ¡Si varios de los que buscan repetir o brincar de cargo traen las manos salpicadas de huachicol fiscal!

El mapa del descaro pasa inevitablemente por Tamaulipas y sus alrededores:

José Ramón Gómez Leal (JR): El flamante senador señalado en las filtraciones como el gran articulador de las relaciones peligrosas del «Rey del Huachicol», Sergio Carmona.

Gabriela Jiménez Godoy: Salpicada hasta los tuétanos en audios y expedientes, pero jurando inocencia mientras busca no perder la cobija del fuero.

Mario López «La Borrega»: El exalcalde de Matamoros y actual diputado que sigue haciendo como que la Virgen le habla respecto al origen de los recursos y unidades que usó en campaña.

Erasmo González y Eduardo Gattás: Dos fichas clave que gozaron de las bondades de las camionetas blindadas y el financiamiento de la red Carmona, y que hoy se disfrazan de siervos de la nación.

La máxima burla de esta autollamada «transformación» es que el verdadero filtro sanitario de la política mexicana no vendrá de Morena, sino de Donald Trump. La Fiscalía General de la República se hace de la vista gorda ante los suyos, pero el pavor a los expedientes de la DEA, la cancelación de visas y la amenaza extraterritorial de Washington es lo único que hoy los tiene temblando.

La ironía de la «transformación» es que el filtro purificador tal vez no venga de las encuestas internas de Morena ni de las promesas de palacio, sino del «Efecto Trump» y las agencias estadounidenses. Si la justicia mexicana suele padecer de amnesia selectiva cuando se trata de socios del movimiento, la presión desde Washington y el temor a la cancelación de visas o extradiciones podría terminar haciendo el trabajo de control de calidad.

Si en el oficialismo va a quedar «gente limpia», no será por la honestidad de la tómbola, sino porque el «Efecto Trump» termine barriendo la basura que en San Lázaro prefieren proteger bajo el fuero. Mientras tanto, la carrera por la impunidad continúa a paso firme.

Sugerencias y comentarios arabelagarcia01@hotmail.com