12 de septiembre de 2026

LEY ECONOMÍA DIGITAL

(12-Septiembre-2026)

Investigación Especial
Por Alberto González Káram

• Objetivo central de reducir de manera gradual el uso de dinero en efectivo para transitar hacia un ecosistema transaccional masivo, seguro y digitalizado en México
• Demografía digital de México con 100 millones de usuarios de internet que superan 75 por ciento de la población y alta adopción de smartphones a máximos niveles del 90 por ciento de conexiones móviles 4G/5G

La Iniciativa de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos es una propuesta legislativa que forma parte de las reformas que acompañan al Paquete Económico 2027 y su objetivo central consiste en reducir de manera gradual el uso de dinero en efectivo para transitar hacia un ecosistema transaccional masivo, seguro y digitalizado en México.

Los plazos y metas específicas se establecerán tiempos programados para disminuir el uso de billetes y monedas en las actividades comerciales cotidianas.

La definición de los sectores estratégicos obligatorios estará a cargo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), misma que podrá definir ciertas actividades económicas o servicios de alta frecuencia, incluyendo combustibles y peajes, donde los medios digitales sean obligatorios o la única forma de pago permitida.

En la digitalización del gobierno se obligará a los tres niveles de gobierno federal, estatal y municipal a aceptar pagos electrónicos en todos sus trámites y servicios.

Los incentivos para micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) incluyen facilidades administrativas y esquemas de simplificación para apoyar la adopción tecnológica en las micro y pequeñas empresas.

La reducción de costos y comisiones que promueve la disminución de las comisiones bancarias para que los comercios adopten con mayor facilidad plataformas de cobro electrónico como códigos QR, CoDi o transferencias.

El cierre de brechas regionales e identidad prevé el uso de la CURP digital y el Expediente Digital Ciudadano para acreditar la identidad sin presencia física al contratar servicios financieros, buscando mitigar el rezago en regiones como el sur del país, donde los pagos digitales son significativamente menores en comparación con la Ciudad de México.

El Banco de México (BANXICO) ya aprobó las medidas para simplificar y estandarizar la experiencia en el envío de transferencias electrónicas y amplía los niveles de operación de cuentas de depósito a la vista.

La publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), incluye dos cambios normativos: El primero reforma la Circular 3/2012 relativa a las «Disposiciones aplicables a las operaciones de las instituciones de crédito, las sociedades financieras de objeto múltiple reguladas que mantengan vínculos patrimoniales con instituciones de crédito y la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero»; y el segundo modifica la Circular 14/2017 correspondiente a las «Reglas del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios».

Los objetivos principales son los siguientes: Fomentar la inclusión digital: Impulsar la adopción de medios de pago electrónicos en sectores más amplios de la población; y Eficiencia y accesibilidad: Facilitar el uso de la banca móvil y adecuar las cuentas al perfil real de los usuarios.

La implementación de los cambios normativos clave requiere de las siguientes dos acciones concretas: 1. Experiencia móvil simplificada y estandarizada: Se vuelve obligatorio para todas las instituciones financieras ofrecer una interfaz uniforme y sencilla en sus aplicaciones móviles al realizar transferencias de fondos; y 2. Creación de las cuentas «Nivel 2 Bis»: Un nuevo nivel de cuenta simplificada enfocada en pequeños comercios con las siguientes características:

El límite de recepción de hasta 15,000 UDIs mensuales que equivale a $132,357.96 MXN al día 25 de septiembre de 2026, cuyo valor oficial de la Unidad de Inversión (UDI) publicado por el Banco de México (BANXICO) será: 1 UDI = $8.823864 MXN.

Al menos 12,000 UDIs de dichos fondos deben provenir de medios de pago digitales que equivale a $105,886.37 MXN.

Las 3,000 UDIs restantes que equivalen a $26,471.59 MXN de ese tope mensual podrían ingresar mediante otros métodos, como depósitos en efectivo, completando así el perfil transaccional diseñado para estos negocios.

El impacto estimado consiste en una población beneficiada superior a 80 millones de personas como usuarios de transferencias digitales que gozarán de una experiencia más ágil y homogénea; y más de 4.4 millones de pequeños comercios o negocios que podrán acceder a una cuenta bancaria adaptada a su actividad económica para enviar y recibir pagos electrónicos.

El Valor Agregado Bruto del Comercio Electrónico (VABCOEL) se ubicó en 2 billones 308 mil 458 millones de pesos a precios corrientes que representó una participación de 7.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en México.

En el Valor Agregado Bruto (VAB) que generó el comercio electrónico se concentra 51.3 por ciento en los otros servicios, 29.1 por ciento en el comercio al por menor de bienes y 19.6 por ciento en el comercio al por mayor de bienes.

La participación del Valor Agregado Bruto del Comercio Electrónico (VABCOEL) en la estructura sectorial de la economía con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) se concentra el 20.1 por ciento en las industrias manufactureras, 9.5 por ciento en el comercio al por mayor, 9.2 por ciento en el comercio al por menor, 8.5 por ciento en los servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles y 7.6 por ciento en otros servicios.

Los resultados reflejaron el comportamiento que el comercio por internet ha tenido en el crecimiento de la economía, con el aumento del uso de servicios en plataformas y redes sociales.

Las oportunidad de crecimiento en la estructura sectorial de la economía son las siguientes en México 2026-2027: Servicios educativos; Actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales; Minería; Servicios de salud y de asistencia social; Generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y de gas natural por ductos al consumidor final; Información en medios masivos; y Servicios de apoyo a los negocios y manejo de residuos, y servicios de remediación.

El crecimiento del comercio electrónico del 22 por ciento de las ventas minoristas totales en los Estados Unidos provocó el cierre de más de 50 mil negocios entre 2020 y 2026, destacando las siguientes marcas: JCPenney, Denny’s, Red Lobster, Hooters, Applebee’s, Walgreens, Macy’s, Family Dollar, Big Lots, Party City, LL Flooring, The Container Store, Lord & Taylor, Office Depot, Sears, Kmart, The Children’s Place, Signet Jewelry, Kay Jewelers, Zales, Jared, TGI Fridays, Joann Fabrics, Party City, Rite Aid, Forever 21, Saks Global, Neiman Marcus, Wendy’s, Pizza Hut, Papa John’s, Carter’s, entre muchas otras, aunque otros factores como la pandemia, creciente inflación, aranceles y reestructuración corporativa también han influido.

México se ubica a nivel mundial en el Décimo Segundo Lugar por su Valor Agregado Bruto del Comercio Electrónico (VABCOEL), destaca como líder en crecimiento en América Latina y una de las economías digitales más dinámicas del mundo.

El crecimiento anual estimado de 22 a 25 por ciento del comercio electrónico en México entre 2026-2027, será el más alto de América Latina por los siguientes factores que explican su reposicionamiento en el futuro inmediato:

La demografía digital de México con 100 millones de usuarios de internet que superan el 75 por ciento de la población y alta adopción de smartphones a máximos niveles del 90 por ciento de las conexiones móviles 4G/5G.

Con la proximidad a Estados Unidos el 55 por ciento de las ventas transfronterizas provienen del vecino país facilitadas por el Tratado de Libre Comercio México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) que fue ampliado 10 años más hasta 2036 y plataformas como Amazon México o MercadoLibre.

El auge de fintech y pagos digitales como Conekta, Clip y Oxxo Pay impulsan la inclusión financiera donde solo el 49 por ciento de mexicanos tiene cuenta bancaria, pero el 72 por ciento usa pagos digitales.

La logística mejorada con empresas como Rappi y Cornershop ofrecen entregas en menos de 24 horas, incluso en zonas rurales, integran 40 por ciento del mercado e-commerce.

El impuesto a las remesas del 1.0 por ciento aplicable en los Estados Unidos a partir del pasado 1º. de enero de 2026, excepto a transferencias procedentes de una cuenta bancaria en Estados Unidos o se realice con una tarjeta de crédito o débito, siendo exclusivamente a transferencias en dinero en efectivo o instrumentos similares como cheque de caja, fortalece la economía digital en nuestro país

México refuerza el envío y recepción de remesas familiares libres de impuestos con la emisión de las tarjetas FINABIEN Paisan@-EUA, FINABIEN Paisan@-México, y App FINABIEN Paisan@ a través de transferencias electrónicas con una comisión mínima de 2.99 dólares, siendo de las más bajas del mercado en 2026.

Los desafíos para escalar a nivel mundial se encuentra la brecha digital donde solo el 65 por ciento de las zonas rurales tiene acceso a internet contra 89 por ciento en áreas urbanas.

La infraestructura logística donde el 30 por ciento de los pedidos enfrentan retrasos por falta de carreteras o centros de distribución.

Los competidores gigantes Amazon y MercadoLibre controlan el 60 por ciento del mercado de comercio electrónico, limitando el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas locales.

Las proyecciones de 2026-2027 ubican a México en el Décimo Lugar del comercio electrónico a nivel mundial.

Los factores que habrán de contribuir en el reposicionamiento mundial del comercio electrónico de México son la expansión de la red 5G al alcanzar 70 por ciento de cobertura en 2026.

La aplicación de las políticas públicas como la Ley Fintech y el programa Internet para Todos.

Las alianzas con Estados Unidos y Canadá en materia de comercio digital bajo el Tratado de Libre Comercio México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).

México se ubicará en el Décimo Lugar a nivel mundial con motivo de crecimiento anual del 22 a 25 por ciento entre los 10 mayores en Valor Agregado Bruto del Comercio Electrónico (VABCOEL), producto de la combinación de crecimiento acelerado, innovación financiera y posición geográfica que lo perfilan como un actor clave para seguir la evolución del sector a nivel global.

La importancia cuantitativa y cualitativa del Valor Agregado Bruto (VAB) del Comercio Electrónico a nivel mundial generó 6.3 billones de dólares en ventas con crecimiento anual del 9.8 por ciento y aporta entre 3.5 y 4.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, superando sectores como la minería 2.8 por ciento y 3.1 por ciento del turismo.

Las proyecciones para 2027 del Valor Agregado Bruto (VAB) del Comercio Electrónico a nivel mundial se estima en 8.8 billones de dólares, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 10.3 por ciento.

En las transformaciones estructurales e innovaciones tecnológicas del comercio electrónico se estima acelera el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), blockchain o pagos seguros y logística autónoma con drones, vehículos no tripulados y robotización en almacenes y centros de distribución.

La inclusión financiera y social para facilitar el acceso al mercado electrónico a micro. pequeños y medianos empresarios, así como emprendedores en zonas remotas.

Las plataformas como MercadoLibre o Jumia conectan a 280 millones de personas no bancarizadas en África y Latinoamérica.

El comercio electrónico emplea a 27 millones de personas a nivel global y los cambios en el empleo al genera nuevos puestos en Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC´s), marketing digital y logística.

La sostenibilidad ambiental del comercio electrónico reduce emisiones al optimizar rutas de entrega y disminuir viajes de compras; y contribuye con la economía circular al recuperar, reciclar y reúso de 4.5 millones de toneladas anuales de plástico de los residuos de embalajes.

Los grandes y graves desafíos asociados al comercio electrónico se encuentra la desigualdad digital donde 37 por ciento de la población mundial carece de acceso a internet y limita su participación.

La regulación fragmentada por conflictos de impuestos digitales, protección de datos y ciberseguridad al generar pérdidas por fraudes en e-commerce que superan 48 mil millones en dólares anuales.

El Valor Agregado Bruto del Comercio Electrónico (VABCOEL) en México es un motor cuantitativo de la economía y catalizador cualitativo de cambios profundos en cómo se producen, distribuyen y consumen bienes y servicios, cuya evolución dependerá de cómo se aborden desafíos como la brecha digital, sostenibilidad, políticas públicas, intervenciones económicas y equilibrando crecimiento económico con equidad social.

Los retos y debate actual de la Iniciativa de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos se centran en la Inteligencia Artificial (lA) a pesar de que las transferencias mediante el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) han mostrado un crecimiento acelerado en el país, la propuesta enfrenta cuestionamientos lógicos en la opinión pública y sectores económicos.

La informalidad es otro de los retos y debate actual, debido a que más de la mitad de la población ocupada en México trabaja en la economía informal y depende enteramente del efectivo.

Es importante destacar que la infraestructura e inclusión son otras de las preocupaciones respecto a la viabilidad tecnológica frente a las caídas intermitentes de los sistemas bancarios comerciales y el alcance real de la conectividad en zonas rurales.

Para profundizar en las perspectivas, el contexto de inclusión financiera y las implicaciones que este cambio representa tanto para los consumidores como para los pequeños negocios en México.

La Iniciativa de la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos ya se encuentra en las Comisiones de la Cámara de Diputados para recibir su respectivo trámite legislativo, análisis, discusión y debate antes de una posible aprobación en 2026.