- La iniciativa busca garantizar entornos digitales seguros, proteger la salud mental, la privacidad y el desarrollo integral de la niñez y adolescencia
Ciudad de México (30-Julio-2026).- Ante los nuevos desafíos que representa el crecimiento acelerado de las tecnologías digitales, la senadora Olga Patricia Sosa Ruíz presentó una iniciativa para actualizar el marco jurídico mexicano y fortalecer la protección integral de niñas, niños y adolescentes en los entornos digitales mediante la creación de la Estrategia Nacional de Educación y Ciudadanía Digital.
La propuesta reforma diversas disposiciones de la Ley General de Educación y de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes con el propósito de garantizar que el acceso a internet, las plataformas digitales, las redes sociales y las nuevas herramientas tecnológicas se desarrollen bajo principios de seguridad, responsabilidad, ética, inclusión y respeto al interés superior de la niñez.
La senadora señaló que la transformación digital ofrece grandes oportunidades para la educación, la innovación y el desarrollo de nuevas capacidades; sin embargo, también ha generado riesgos que requieren una respuesta institucional basada en la prevención, la educación y la protección de derechos.
“Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a beneficiarse de la tecnología, pero también tienen derecho a estar protegidos frente a los riesgos que pueden surgir en los entornos digitales. Nuestro deber como Estado es acompañarlos, brindarles herramientas y garantizar que puedan desarrollarse en espacios seguros”, afirmó la legisladora.
La iniciativa parte de una realidad: la vida cotidiana de millones de niñas, niños y adolescentes ya transcurre también en espacios digitales donde aprenden, conviven, expresan sus ideas y construyen su identidad.
En este sentido, la propuesta recoge una preocupación que la presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado en sus conferencias mañaneras sobre la necesidad de abrir una conversación nacional respecto al impacto que tienen los dispositivos digitales, las redes sociales y las nuevas tecnologías en las infancias y juventudes.
A partir de esta realidad, la iniciativa propone avanzar hacia un modelo de ciudadanía digital, entendido como el conjunto de conocimientos, habilidades y valores que permiten utilizar las tecnologías de manera segura, crítica, ética y responsable.
Entre sus principales medidas destacan:
Educación y ciudadanía digital:
Se incorpora como parte de los contenidos educativos la formación para el uso responsable de las tecnologías digitales, la protección de datos personales, el pensamiento crítico frente a la información en internet y el respeto de los derechos humanos en los espacios digitales.
Asimismo, se propone crear una Estrategia Nacional de Educación y Ciudadanía Digital, que coordine acciones de alfabetización digital, capacitación docente, prevención de riesgos y aprovechamiento educativo de tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial.
Protección de la salud mental y bienestar socioemocional: La iniciativa reconoce que el uso inadecuado o excesivo de dispositivos digitales puede tener efectos en la convivencia, la concentración, el descanso y el bienestar emocional de niñas, niños y adolescentes.
Prevención de violencia digital y delitos contra la niñez: La propuesta fortalece mecanismos para prevenir y atender fenómenos como: Ciberacoso; Violencia digital; Difusión no autorizada de imágenes o contenidos; Suplantación de identidad; Explotación sexual en línea; Captación de niñas, niños y adolescentes con fines de trata o abuso.
Protección de privacidad y datos personales: La iniciativa reconoce que niñas, niños y adolescentes generan diariamente información personal a través de plataformas educativas, aplicaciones, videojuegos y redes sociales.
Por ello, plantea fortalecer la cultura de protección de datos personales, privacidad e identidad digital, promoviendo que conozcan sus derechos y aprendan a proteger su información.
Uso responsable de dispositivos e inteligencia artificial: La propuesta no busca prohibir la tecnología, sino establecer reglas para su aprovechamiento adecuado. En materia educativa, impulsa el uso pedagógico, transparente y ético de la inteligencia artificial, promoviendo la innovación y el aprendizaje, pero garantizando siempre el interés superior de la niñez.
También plantea que los dispositivos digitales dentro de los planteles educativos sean utilizados bajo criterios que favorezcan el aprendizaje, la convivencia escolar y el bienestar de las y los estudiantes.
La senadora Olga Sosa destacó que la respuesta frente a los desafíos digitales debe ser colectiva:
“Esta iniciativa busca construir un equilibrio: aprovechar todo el potencial de la tecnología para educar y desarrollar capacidades, pero al mismo tiempo garantizar que ninguna niña, niño o adolescente quede expuesto a riesgos que afecten su dignidad, su seguridad, su privacidad o su salud emocional”.
Con esta propuesta, el Senado de la República abre la discusión sobre una nueva generación de derechos digitales para la niñez y adolescencia, reconociendo que la protección integral debe acompañar a las nuevas generaciones en todos los espacios donde se desarrolla su vida, incluidos los entornos digitales
NOTAS RELACIONADAS
Reynosa avanza con el Plan de Obra más grande en la historia de la ciudad
Advierte Alcalde Carlos Peña Ortiz riesgo en el río Bravo por corrientes peligrosas
Convoca la UAT a cursar posgrado virtual en innovación educativa