De «Culebros», Contrabando en Carreteras y el Desfile de los «Santos» en Redes
(24-Julio-2026).- En la política tamaulipeca hay una regla de oro: la justicia es un elástico que se estira o se encoge según la conveniencia del calendario electoral. Cuando vienen tiempos de definiciones, los expedientes más pesados convenientemente cambian de nombre, las investigaciones se pausan por «falta de elementos» y los delitos se renegocian en lo oscurito. Al final, el libreto siempre es el mismo: un show mediático de entrada y nadie paga por los delitos al final.
Pero mientras la impunidad es la norma, el descaro en las calles y en las redes sociales alcanza niveles de comedia de culto.
Víctor Carretero, la red del contrabando y las carreteras sin ley
A propósito del panorama local, el caso del pastor Víctor Carretero y las tramas de corrupción en Matamoros son la muestra perfecta de cómo funciona el engranaje del negocio en las carreteras de la entidad.
¿Quiénes son los que dejan pasar y quiénes cierran pacientemente los ojos cuando pasa el contrabando por los puntos de revisión? Porque para que el tráfico pesado transite sin molestia alguna por las vías del estado, se requiere toda una orquesta de complicidades: desde el inspector de banqueta hasta los mandos de escritorio que estiran la mano a la hora de la liquidación.
Si las autoridades tuvieran un mínimo de rigidez objetiva y aplicaran la ley sin el filtro del compadrazgo, la lista de los que deberían estar durmiendo en la cárcel llenaría varios autobuses. Sin embargo, en Tamaulipas el negocio sigue corriendo mientras las manos de los responsables tiemblan cada vez que un expediente amenaza con salirse de control.
Ruffo Appel: La punta del iceberg y las manos temblorosas
A nivel nacional, el recentísimo escándalo de Ernesto Ruffo Appel —exgobernador de Baja California y referente del PAN— por tráfico de armas en la frontera de Tijuana nos recuerda que la podredumbre no conoce fronteras. Pero no nos confundamos: la caída de un personaje mediático es apenas la punta del iceberg de un entramado mucho más profundo.
La pregunta obligada en los pasillos de Matamoros y de todo Tamaulipas es directa: ¿A cuántos les están temblando las manos en este preciso momento?
Muchos de los que andaban encampanados soñando con ser candidatos hoy prefirieron la «huida táctica», poniendo pies en polvorosa antes de que las auditorías o los expedientes archivados les exploten en las manos. Hay quienes ya ni contestan el teléfono porque intuyen que el barco trae vía de agua.
De puertas cerradas a ‘influencers’ por conveniencia
Si en estas últimas semanas usted ha visto que en su muro de Facebook o Instagram le aparecen funcionarios que antes no conocía ni su propio vecino, no se asuste: es que algo quieren.
Miguel Valdez (Secretario de Educación): Repentinamente muy activo, mostrándose humano, accesible y compartiendo estampas de su vida personal con un fervor digital sospechoso. La cercanía súbita con la gente y la sobreexposición en redes siempre huelen a precampaña.
Angélica Maldonado (Síndica): Aquella funcionaria que durante meses mantuvo su oficina en el área de regidores a puerta cerrada y con acceso restringido, hoy derrocha apertura mediática y sonrisas para la foto. Obviamente trae algún proyectito político bajo el brazo y necesita que la ciudadanía olvide los meses de aislamiento institucional.
Mientras unos andan desbandados o huyendo de posibles citatorios, otros le apuestan al filtro y al algoritmo para acomodarse en la próxima boleta. Lo que olvidan es que la ciudadanía de Matamoros tiene memoria, conoce las mañas de memoria y sabe perfectamente quién trabaja por convicción y quién lo hace por mera necesidad de mantener la ubre pública.
Sugerencias y comentarios arabelagarcia01@hotmail.com
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