2 de abril de 2026

La Comuna/ Fiscalías fantasmas

Por José Ángel Solorio Martínez

Da cierta pena que la IV T y su Segundo Piso, haya fracasado en Tamaulipas en sus planes anticorrupción. Hasta una Fiscalía especializada en el tema de flamante creación, se ha visto inútil para disminuir esa conducta en el servicio público.

Antes y después de la IV T y su Segundo Piso, hemos visto desfilar a innumerables personajes que se han enriquecido sobradamente en el uso de sus cargos.

Y nada.

La Fiscalía parece que no existiera.

Priistas, panistas, morenistas han hecho de Tamaulipas, la meca del saqueo.

Desde Eugenio Hernández Flores hasta Cabeza de Vaca, y los gobernadores intermedios, han omitido rendir cuentas a la ciudadanía de las inmensas cantidades que manejaron a su arbitrio.

Si bajamos en la jerarquía, los secretarios y subsecretarios han hecho un robo descarado en el cumplimiento de sus obligaciones.

Para no irnos muy lejos: el exsecretario de Salud, Vicente Hernández y el exdirector del Hospital Infantil de ciudad Victoria un sujeto de nombre Vicente Plascencia, dejaron sus cargos y pese a tener varias irregularidades con el manejo de los servicios médicos, sigue tan campantes como si nada: asisten a actos públicos del gobernador para aplaudirlo con más pena que gloria.

¿Y la Fiscalía Anticorrupción?

Sabrá dios.

Durmiendo el sueño de los justos.

Ni una sola carpeta de investigación se ha abierto para acalambrar, a quien piense hacer lo mismo en el ejercicio de los fondos públicos.

Ya va para el año de haber tomado posesión del cargo el fiscal y no se le ve el ánimo de hacer bien su trabajo. Antes, había justificación: la dependencia estaba en manos del panismo y se pensaba que su actitud facciosa le imposibilitaba actuar en justicia.

Tal vez se tenía razón.

Fue una buena justificación para explicar la parálisis de la Fiscalía Anticorrupción.

¿Pero ahora?

¿Por qué no actúa?

Haga sus propias conclusiones.

Lo real, es que debe estudiarse a fondo, si es necesario para la salud financiera de la administración, estar arrastrando con una burocracia parasitaria que lejos de sanear el sistema público, lo pervierte y ensucia.

¿Será sensato gastar millones y millones de pesos, en un aparato gubernamental que aporta pura indecencia y gastos absurdos?

¿Qué suma la Fiscalía Anticorrupción a los Informes del gobernador?

¿Tiene caso tener dos fiscalías, una General y una Anticorrupción en una coexistencia invasiva en la procuración de justicia?

O tenemos que esperar que llegue la verdadera IV T y su Segundo Piso, a Tamaulipas…