31 de marzo de 2026

WALDO FERNÁNDEZ RECHAZA PRESIONES DE SENADORES DE ESTADOS UNIDOS CONTRA MÉXICO Y DEFIENDE EL T-MEC

Monterrey, N.L. (31 de marzo de 2026).- El senador por Nuevo León advierte que intentar castigar la integración productiva con México debilita a toda Norteamérica y pone en riesgo empleos, inversión y competitividad regional.

Ante las presiones de los senadores estadounidenses Tammy Baldwin y Bernie Moreno para que el Departamento de Comercio de su país actúe contra empresas del sector de maquinaria agrícola y de construcción con operaciones en México, el senador Waldo Fernández fijó una postura firme en defensa del T-MEC y de la integración productiva de América del Norte.

Como presidente de la Comisión de Seguimiento a la Revisión e Implementación del T-MEC en el Senado de la República, Waldo Fernández señaló que este tipo de presiones proteccionistas no solo son equivocadas, sino peligrosas para el futuro económico de la región.

“La relación entre México, Estados Unidos y Canadá no puede tratarse con visión de castigo ni con intereses políticos de corto plazo. El T-MEC existe para fortalecer a Norteamérica como bloque, no para debilitarla por presiones que rompen cadenas productivas construidas durante años”, afirmó.

Waldo Fernández advirtió que señalar a México como si fuera una amenaza para el empleo en Estados Unidos distorsiona la realidad de una industria profundamente integrada, en la que la producción compartida ha permitido mantener competitivas a las empresas de la región frente a mercados emergentes fuera de América del Norte.

“El T-MEC no es una competencia destructiva entre países socios. Es una herramienta legal, económica y estratégica para proteger el empleo, atraer inversión y darle certidumbre a una región que compite con gigantes globales. Romper esa lógica sería un error que terminaría afectando a todos”, sostuvo.

El senador subrayó que imponer medidas contra empresas con presencia en México no solo golpearía la inversión y la certidumbre jurídica, sino que además encarecería costos para sectores clave como la agricultura, la construcción y la infraestructura.

“Cuando se ataca la integración productiva, no solo se pone en riesgo una planta o una inversión; se pone en riesgo la competitividad de toda la región. Castigar a México también termina afectando a consumidores, productores y empresas de Estados Unidos”, puntualizó.

Waldo Fernández insistió en que la responsabilidad de los parlamentarios de América del Norte debe ser blindar el futuro económico de la región, no alimentar decisiones que fragmenten una alianza estratégica que ha demostrado ser clave para sostener empleos, inversión y desarrollo.

“La creación de empleos y la protección de la inversión son responsabilidades compartidas. Nuestro deber es defender un tratado que le ha dado fortaleza a Norteamérica, no ceder ante presiones que buscan dividir lo que hoy nos hace más competitivos frente al mundo”, concluyó. Comunicado No. 73
Monterrey, N.L., 31 de marzo de 2026

WALDO FERNÁNDEZ RECHAZA PRESIONES DE SENADORES DE ESTADOS UNIDOS CONTRA MÉXICO Y DEFIENDE EL T-MEC

El senador por Nuevo León advierte que intentar castigar la integración productiva con México debilita a toda Norteamérica y pone en riesgo empleos, inversión y competitividad regional.

Ante las presiones de los senadores estadounidenses Tammy Baldwin y Bernie Moreno para que el Departamento de Comercio de su país actúe contra empresas del sector de maquinaria agrícola y de construcción con operaciones en México, el senador Waldo Fernández fijó una postura firme en defensa del T-MEC y de la integración productiva de América del Norte.

Como presidente de la Comisión de Seguimiento a la Revisión e Implementación del T-MEC en el Senado de la República, Waldo Fernández señaló que este tipo de presiones proteccionistas no solo son equivocadas, sino peligrosas para el futuro económico de la región.

“La relación entre México, Estados Unidos y Canadá no puede tratarse con visión de castigo ni con intereses políticos de corto plazo. El T-MEC existe para fortalecer a Norteamérica como bloque, no para debilitarla por presiones que rompen cadenas productivas construidas durante años”, afirmó.

Waldo Fernández advirtió que señalar a México como si fuera una amenaza para el empleo en Estados Unidos distorsiona la realidad de una industria profundamente integrada, en la que la producción compartida ha permitido mantener competitivas a las empresas de la región frente a mercados emergentes fuera de América del Norte.

“El T-MEC no es una competencia destructiva entre países socios. Es una herramienta legal, económica y estratégica para proteger el empleo, atraer inversión y darle certidumbre a una región que compite con gigantes globales. Romper esa lógica sería un error que terminaría afectando a todos”, sostuvo.

El senador subrayó que imponer medidas contra empresas con presencia en México no solo golpearía la inversión y la certidumbre jurídica, sino que además encarecería costos para sectores clave como la agricultura, la construcción y la infraestructura.

“Cuando se ataca la integración productiva, no solo se pone en riesgo una planta o una inversión; se pone en riesgo la competitividad de toda la región. Castigar a México también termina afectando a consumidores, productores y empresas de Estados Unidos”, puntualizó.

Waldo Fernández insistió en que la responsabilidad de los parlamentarios de América del Norte debe ser blindar el futuro económico de la región, no alimentar decisiones que fragmenten una alianza estratégica que ha demostrado ser clave para sostener empleos, inversión y desarrollo.

“La creación de empleos y la protección de la inversión son responsabilidades compartidas. Nuestro deber es defender un tratado que le ha dado fortaleza a Norteamérica, no ceder ante presiones que buscan dividir lo que hoy nos hace más competitivos frente al mundo”, concluyó.


Ciudad de México, 30 de marzo de 2026

Tammy Baldwin

Senadora de los Estados Unidos

Bernie Moreno

Senador de los Estados Unidos

Apreciables Senadores

A nombre de la Presidencia de la Comisión para la Implementación y Revisión del T-MEC, extiendo un cordial saludo. Aprovecho esta oportunidad para expresar mi preocupación ante su solicitud a la Secretaría de Comercio de su país, con fecha del 26 de marzo de 2026, para aplicar la Sección 232 contra las importaciones de maquinaria pesada para la construcción y la agricultura, sectores industriales particularmente protegidos por el T-MEC.

Me permito enfatizar la importancia del T-MEC como un instrumento legal que ha permitido a nuestras naciones proteger el empleo, atraer inversiones y elevar la competitividad de América del Norte. Considero que este marco es fundamental para fortalecer nuestra región frente a mercados competidores.

Dicho lo anterior, pongo a su consideración que, históricamente, la Sección 232 está diseñada para casos donde las importaciones amenacen directamente la capacidad de la industria militar o estratégica de los Estados Unidos. En el caso particular de la industria de maquinaria pesada, esta no corresponde con las características de un insumo crítico militar. Como describen en su solicitud, gran parte de esta maquinaria es producida por empresas norteamericanas como John Deere, Caterpillar o CNH en México, utilizando insumos y componentes de origen norteamericano. Tan solo en enero de 2026, dicha producción alcanzó un 14% de componentes importados desde Estados Unidos, con una tendencia al alza.

Esto no es muestra de una dependencia extranjera, sino de una producción integrada regionalmente en favor de los consumidores y de las industrias agrícola y de la construcción. Esta integración sienta las bases para garantizar tanto la seguridad alimentaria como el desarrollo de infraestructura en la región. Además, esta compleja red de suministro, que también se encuentra inserta en el sector automotriz y de autopartes, representa una ventaja competitiva a nivel global.

Existe un alto riesgo de que la aplicación de aranceles genere incertidumbre e inhiba la inversión en América del Norte, debilitando nuestra competitividad frente a Europa y Asia. La experiencia previa de la Sección 232 al acero y aluminio registró un sensible incremento de precios —particularmente en el sector construcción—, disminución de exportaciones y disrupciones en las cadenas de suministro que afectaron a los consumidores estadounidenses a través de un lamentable efecto inflacionario.

Con la evidencia actual, considerar la Sección 232 para el sector agrícola incrementará los costos de producción de alimentos y tendrá un efecto adverso sobre la actividad económica de nuestra región, provocando una pérdida de mercado frente a nuestros competidores globales.

La creación de nuevos empleos y la protección de la inversión es una responsabilidad compartida a través del T-MEC. Es fundamental sumar esfuerzos legislativos para fortalecerlo como un modelo de integración que garantice el crecimiento con estabilidad de precios. Como parlamentarios, estamos obligados a blindar el futuro de nuestra región, garantizando certidumbre legal a las inversiones bajo la protección de nuestro tratado comercial.

La integración de la industria de maquinaria pesada entre México y los Estados Unidos no es un juego de suma cero, sino una alianza estratégica para la soberanía regional. Si bien respetamos las preocupaciones respecto a los mercados laborales locales, debemos precisar que la presencia manufacturera en México responde a una estructura productiva que permite a las empresas norteamericanas seguir siendo competitivas frente a actores emergentes fuera de la región.

Finalmente, nuestra cooperación brinda la estabilidad necesaria para la prosperidad compartida. Por ello, los invito como aliados estratégicos y legisladores a mantener un dialogo de construcción y fortalecimiento que evite la fragmentación de nuestro núcleo productivo y proteja la competitividad de América del Norte.

Atentamente,

Senador Waldo Fernández González

Presidente de la Comisión de Seguimiento a la Revisión e Implementación del T-MEC

Senado de la República de los Estados Unidos Mexicanos

C.c.p. Marcelo Ebrard Causabón, Secretario de Economía

C.c.p. Ronald D. Johnson, Embajador de los Estados Unidos de América

C.c.p. Archivo