21 de febrero de 2026

Hipódromo Político/ Por Carlos G. Cortés García

LA RADIO EN TAMAULIPAS: LA VOZ QUE NUNCA SE APAGA

  • La radio es el medio de comunicación por excelencia, que ha permitido, por décadas, llevar mensajes de todo tipo hasta donde se encuentran las familias, aunque sea en los sitios más recónditos a donde no hay la más mínima posibilidad de que lleguen los medios digitales. Y en el caso de la ocurrencia de calamidades, con más razón. Y eso lo sabe, y bien, el Gobernador de Tamaulipas quien reconoce y usa el medio de comunicación, la radio, para estar presente, siempre, en la vida de las familias tamaulipecas.

(21-Febrero-2026).- Cada 13 de febrero, el mundo conmemora el Día Mundial de la Radio, una fecha proclamada por la UNESCO en 2011 para reconocer la relevancia de uno de los medios de comunicación más resilientes, cercanos y democráticos que existen. Y vale la pena reiterar que ésta no es una efeméride menor, sino el reconocimiento a un instrumento que ha acompañado guerras y pandemias, transiciones políticas y celebraciones comunitarias, tragedias naturales y triunfos cotidianos.

En tiempos del vértigo digital, cuando las redes sociales parecen monopolizar la conversación pública, la radio mantiene una virtud que ningún algoritmo ha podido sustituir: la intimidad. La radio no se impone; la radio acompaña. Las programaciones, de las más diversas índole, se escuchan en diversas situaciones de la vida: mientras se conduce, se trabaja o se prepara el café de la mañana. La radio, a pesar de los augurios y presagios, es el medio que entra sin estridencias y se queda sin pedir permiso.

En México —y particularmente en estados como Tamaulipas— la radio ha sido mucho más que entretenimiento. Ha sido un instrumento del servicio público en su más amplio concepto. En regiones marcadas por fenómenos meteorológicos, contingencias de seguridad o dispersión geográfica, la señal radiofónica ha funcionado como una red de auxilio, como puente informativo y como espacio de cohesión social. Donde falla la electricidad o el internet, la radio —con un transistor y baterías— sigue hablando, y sigue acompañando a las personas.

Pero su importancia no es sólo técnica, sino que representa un parteaguas profundamente democrática. La radio abrió micrófonos cuando otros espacios estaban cerrados. Dio voz a comunidades rurales, pueblos indígenas, organizaciones civiles, políticos de oposición y ciudadanos que no tenían tribuna. E indiscutiblemente ha sido también escuela de periodistas, plataforma de debate y vehículo de cultura.

En nuestros tiempos, la radio se ha transformado pero sin perder su esencia. Convive con el podcast, se transmite en línea, se adapta a nuevas audiencias y dialoga con las plataformas digitales, pero sin competir con la tecnología, sino que, por el contrario, la integra y la suma. La inmediatez informativa que antes era su sello exclusivo ahora se combina con análisis, conversación y cercanía emocional.

Y vale la pena recordar que la conmemoración del Día Mundial de la Radio no es sólo un acto nostálgico. Por el contrario. Es reconocer que, en medio de la saturación informativa, la voz humana sigue siendo un faro de confianza. La credibilidad se construye todos los días, al aire, con responsabilidad, respeto a la audiencia y ética, reconociendo que detrás de cada programa de radio hay reporteros, operadores, productores, locutores y asistentes que sostienen, ya, una tradición centenaria en esta industria.

En una época en la que la desinformación circula a la velocidad de un clic, la radio representa pausa, contexto y responsabilidad. Es el medio que, incluso sin imagen, logra pintar paisajes completos en la mente del oyente.

La radio no necesita pantallas para brillar. Su fuerza está en la palabra. Y mientras exista alguien dispuesto a escuchar y alguien comprometido a informar, la radio seguirá siendo —como lo ha sido siempre— la voz que nunca se apagará.

Tamaulipas, le decía yo, ha sido un gran ejemplo de exitosas estaciones de radio, comerciales, públicas y educativas y de las grandes voces de la radio, personajes, muchos, que ya se nos adelantaron en el camino. Un ejemplo, si se me permite: Don Carlos Enrique Nuñez de Cáceres, líder, además, del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio y la Televisión. También se recuerda a Don Manuel Rendón y Ovando y muchos, muchísimos personajes que llenaron durante décadas las frecuencias del espectro radiofónico del sur del estado.

Pero también en las otras latitudes tamaulipecas se recuerda, en Nuevo Laredo, a Edmundo Lozano Calzado y Juan Simón Pérez Avila, este último reconocido este viernes, en vida.

También sobresale en este lista Don Antonio Gallegos Escalante, en Matamoros, ícono de la radiodifusión, empezando desde abajo, desde el micrófono, y convirtiéndose en un exitoso empresario radiofónico. Seth Rojas Molina y Manuel González en Reynosa; Don Carlos Adrián Aviles en Ciudad Victoria; y cómo olvidar al querido Adrián Ojeda en Tampico. Y corro el riesgo de que se me vayan de la memoria muchos nombres más. Y en Radio Tamaulipas, recuerdo también al gran comunicador pero mejor amigo, el querido José Ángel Vázquez González.

Y en este recuento, no pudo ni debo dejar fuera de esta lista a nuestra querida Radio UAT, frecuencia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que recién conmemoró 34 años de servir a la sociedad tamaulipeca, consolidándose como un medio institucional que ha acompañado el crecimiento académico, cultural y social de la máxima casa de estudios. Y que cuenta con el más irrestricto de los apoyos, por parte del Rector, Dámaso Anaya Alvarado.

Fue el 19 de febrero de 1992, cuando Radio UAT realizó su primera transmisión en vivo, marcando con ello el inicio de un proyecto radiofónico comprometido con la educación, la divulgación del conocimiento y el servicio a la comunidad universitaria.

A lo largo de más de tres décadas, Radio UAT ha permanecido como un vínculo fundamental para difundir el quehacer universitario a través de la onda sonora, reafirmando su vocación de servicio y su compromiso con la formación integral.

Y si alguien reconoce la importancia de la radio es, precisamente, el Gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, quien recuerda que durante el gobierno de su padre, el ingeniero Américo Villarreal Guerra, el entonces mandatario tamaulipeco dio la instrucción a su Jefe de Prensa, Don Manuel Montiel Govea, de que pusiera en operación el Sistema Estatal Radio Tamaulipas, el cual hasta el día de hoy, tras 35 años ininterrumpidos, sigue sirviendo, y bien, a las y los tamaulipecos.

Pero más allá, el Gobernador, desde hace algunas semanas, inició un a serie de programas de radio, en formato multicast, al que ha denominado “Diálogos con Américo” lo que refrenda que la radio sigue siendo el medio de comunicación por excelencia, aún y a pesar de las nuevas tecnologías de la información. El Dr. Villarreal Anaya cree en la radio, conoce la importancia de que su mensaje llegue al ciudadano tamaulipeco a través de la radio y reconoce el valor de este trascendental medio de comunicación. Y la importancia de la Radio queda refrendada en Tamaulipas, una vez más, al ser, la voz que nunca se apaga.

PD. 1. De la explosión registrada en el Fraccionamiento Los Olivos II de Altamira, se desprenden dos asuntos muy importantes: primero, que en el tema del manejo del gas LP y la cultura de protección civil nos falta a los ciudadanos mucho por aprender.

Pero por el otro lado hay que destacar la sensibilidad del gobierno municipal de Altamira, que encabeza el alcalde, Dr. Armando Martínez Manríquez, quien desde el momento mismo de la ocurrencia de la tragedia se aplicó para atender a los vecinos afectados. Y al día de hoy continúa brindando todo su apoyo a las familias afectadas por la explosión.

El alcalde y su equipo han estado presentes al lado de las familias afectadas buscando apoyarlas ante la ocurrencia de este grave siniestro. Y tras la realización de los dictámenes correspondientes realizados por los colegios de arquitectos e ingenieros, así como por Protección Civil y Obras Públicas municipal, se establece que el inmueble donde ocurrió la explosión no presenta riesgo de colapso.

¿Cúal ha sido la declaración del Alcalde altamirense, desde, prácticamente, el momento de la ocurrencia del siniestro? Total apoyo a las familias afectadas. A eso debemos llamarlo vocación de servicio y compromiso por la ciudadanía. ¡Felicidades Alcalde!

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