{"id":47723,"date":"2023-03-06T22:18:51","date_gmt":"2023-03-07T04:18:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=47723"},"modified":"2023-03-06T22:18:51","modified_gmt":"2023-03-07T04:18:51","slug":"de-primera-la-dama-de-la-noticia-por-arabela-garcia-122","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=47723","title":{"rendered":"DE PRIMERA.LA DAMA DE LA NOTICIA\/ POR ARABELA GARCIA"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>(6-Marzo-2023)<\/strong><\/em><\/p>\n<ul>\n<li><em><strong>Cu\u00e1les son las necesidades de la M que el estado debe replantear <\/strong><\/em><\/li>\n<li><em><strong>Los programas asistenciales como un paliativo para la M en pobreza<\/strong><\/em><\/li>\n<li><em><strong>Las necesidades b\u00e1sicas de la M tienen que ver con la parte emocional y la pol\u00edtica\u00a0 <\/strong><\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>Las necesidades b\u00e1sicas de la mujer pueden ser diversas, en esta primera parte hablaremos de estas cuatro:\u00a0seguridad, afecto, comunicaci\u00f3n abierta y liderazgo.<\/p>\n<p>Sin duda, el primer problema es la mala comunicaci\u00f3n o la total falta de ella. Es evidente que, si pudi\u00e9semos comunicarnos un poco mejor y comprendernos m\u00e1s profundamente, puede que entonces por fin lleg\u00e1semos a estar m\u00e1s alineados. Y lo m\u00e1s importante, que logremos salir de los problemas, como es el fracaso de las relaciones.<\/p>\n<p>En cada una de las necesidades que mencionamos arriba existen muchas variables que llevan al ser humano a actuar de diferente forma cuando no las tiene, no las logra o no las aplica en su d\u00eda a d\u00eda.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos aportar una gran lista sobre cada una de esas necesidades, se pueden resumir en: comprensi\u00f3n, m\u00e1s atenci\u00f3n, aprecio, mejor comunicaci\u00f3n y escucha.<\/p>\n<p>Supongo que la mayor\u00eda de las personas tenemos suficiente informaci\u00f3n y toda la teor\u00eda sobre lo que se debe hacer, pero otra cosa distinta es utilizarla y ponerla en pr\u00e1ctica. Para ello tenemos que salir de nosotros mismos y poner m\u00e1s\u00a0<a href=\"https:\/\/javieririondo.es\/2016\/10\/02\/buscar-pareja-apego-o-amor\/\">atenci\u00f3n a las necesidades de la otra persona<\/a>.<\/p>\n<p>Pero desde el punto emocional es muy complejo hablar de estas carencias, pero hablemos desde el punto de vista de las necesidades de las mujeres y el eje pol\u00edtico que rige estas.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas dos d\u00e9cadas las mujeres pobres del campo mexicano han vivido profundos cambios en las relaciones de la sociedad con el Estado. Uno de los m\u00e1s importantes es su notable participaci\u00f3n de programas asistenciales como beneficiarias directas.<\/p>\n<p>De ah\u00ed nuestro inter\u00e9s por analizar c\u00f3mo se han dado estas relaciones y, en particular, c\u00f3mo el Estado define las necesidades femeninas a trav\u00e9s de la puesta en marcha de programas sociales dirigidos a combatir la pobreza. Asimismo, se busca mostrar si en estas relaciones se posiciona a las mujeres como sujetas de derecho, o bien, si se trata de una visibilizacion\u00a0 \u00a0sospechosa, dando lugar a definir otras necesidades percibidas por mujeres y que eventualmente escapan de los programas sociales<a href=\"https:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-54722014000300004#nota\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Para dar respuesta a estas interrogantes se debe contextualizar el per\u00edodo que consinti\u00f3 dichos cambios, desde sus dimensiones mundiales y regionales hasta los locales, comenzando por las recurrentes crisis a las que se han enfrentado los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina (AL) en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX y lo que va del siglo XXI; crisis que, sin lugar a dudas, est\u00e1n estrechamente ligadas a los cambios estructurales que dieron paso al modelo neoliberal, caracterizado por el retiro paulatino del Estado en materia de desarrollo rural, acompa\u00f1ado de un replanteamiento sobre la seguridad social.<\/p>\n<p>Como respuesta paliativa, emergen los programas sociales de corte asistencial ante la presi\u00f3n para reducir la poblaci\u00f3n en situaci\u00f3n de pobreza extrema que presentaba la regi\u00f3n. A principios de la d\u00e9cada de los ochenta, 40.5 % de la poblaci\u00f3n era pobre y para 1990 aument\u00f3 a 48.4 %. Con la puesta en marcha de programas asistencialistas y focalizados, el porcentaje de poblaci\u00f3n en condiciones de pobreza descendi\u00f3 hasta 26.8 % en 2012, pero no as\u00ed en n\u00fameros absolutos, pues de 1990 a 2012 la cantidad de personas pobres se increment\u00f3 de 136 millones a 167 millones, concentr\u00e1ndose m\u00e1s de la mitad y persistiendo la pobreza m\u00e1s aguda en el medio rural (CEPAL<a href=\"https:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-54722014000300004#nota\"><sup>2<\/sup><\/a>, 2012).<\/p>\n<p>En M\u00e9xico los programas de corte asistencial, como PROGRESA\u00a0(1997-2002) y Oportunidades<a href=\"https:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-54722014000300004#nota\"><sup>4<\/sup><\/a>\u00a0(2002), fueron dise\u00f1ados precisamente para reducir el porcentaje de la poblaci\u00f3n en situaci\u00f3n de pobreza en el medio rural y zonas urbanas marginadas, a trav\u00e9s de la focalizaci\u00f3n de transferencias monetarias directas y condicionadas a las mujeres madres de familia que se encontraban por debajo de la l\u00ednea de la pobreza.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito era que a trav\u00e9s de ellas mejoraran los \u00edndices de desarrollo humano de sus familias. Para direccionar los programas sociales, a principios del siglo XX la pobreza fue clasificada en tres vertientes de insatisfacci\u00f3n de necesidades: la alimentaria, definida por la insuficiencia para obtener una canasta b\u00e1sica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar en comprar s\u00f3lo los bienes de dicha canasta; la de capacidades, entendida como insuficiencia del ingreso disponible para adquirir el valor de la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud y educaci\u00f3n, aun dedicando el ingreso total de los hogares nada m\u00e1s que para estos fines; y la de patrimonio, definida por la insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria, as\u00ed como para realizar los gastos necesarios en salud, vestido, vivienda, transporte y educaci\u00f3n, aunque la totalidad del ingreso del hogar fuera utilizado exclusivamente para la adquisici\u00f3n de estos bienes y servicios (CONEVAL<a href=\"https:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-54722014000300004#nota\"><sup>5<\/sup><\/a>, 2011).<\/p>\n<p>Bajo esta clasificaci\u00f3n, en 1990, 44.5 % de la poblaci\u00f3n mexicana viv\u00eda en situaci\u00f3n de pobreza de patrimonio, cifra que se eleva a 44.9 % en 2012. Esta realidad es m\u00e1s alarmante en las zonas rurales e ind\u00edgenas, pues ah\u00ed predominan las poblaciones con los tres tipos de pobreza; en 2010 hab\u00eda 64.9 % de pobres, es decir, 33.7 millones de personas, de las cuales 63.6 % eran mujeres (CONEVAL, 2010).<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n que fue durante este periodo (1997-2000) cuando el Estado retir\u00f3 paulatinamente los apoyos a la producci\u00f3n campesina<a href=\"https:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-54722014000300004#nota\"><sup>6<\/sup><\/a>, afectando directamente el cultivo de ma\u00edz nativo, alimento de subsistencia para m\u00e1s de 80 % de la poblaci\u00f3n rural en M\u00e9xico. Mientras se presenciaba el desmantelamiento de apoyos estatales, al mismo tiempo se creaban programas sociales que incid\u00edan directamente en apoyos monetarios o en especie para adquirir alimentos<\/p>\n<p>En este contexto la mirada se voltea hacia las mujeres rurales que viven la pobreza en general, de forma diferenciada a sus contrapartes masculinos. Seg\u00fan Espinosa (2011), ellas se enfrentan a un aumento considerable de trabajo por el acceso a empleos precarios y a la creciente responsabilidad en las labores del campo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ocupan nuevos espacios a partir de su participaci\u00f3n en actividades comunitarias, teniendo una mayor presencia en la vida pol\u00edtica local a trav\u00e9s de representaci\u00f3n popular (V\u00e1zquez\u00a0<em>et al.,<\/em>\u00a02012). Si bien se posicionan en nichos antes eminentemente masculinos, lo hacen en condiciones de desventaja con respecto a los hombres debido, entre otras cuestiones, a la pervivencia del modelo cultural de dominaci\u00f3n masculina (que asume formas coercitivas y violentas), a sus menores niveles de escolaridad y capacitaci\u00f3n, desigual acceso a sistemas de salud y al acceso restringido a los recursos productivos (tierra, agua, bosque), entre otras (Zapata, 2005).<\/p>\n<p>Aunado a lo anterior, ellas contin\u00faan desempe\u00f1ando sus roles tradicionales asignados por su g\u00e9nero dentro del hogar, lo que implica dobles o triples cargas de trabajo. Esta situaci\u00f3n, intensificada en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, crea el inter\u00e9s por replantear el concepto de necesidades femeninas que el Estado pudiera satisfacer dentro del marco de la pol\u00edtica social.<\/p>\n<p>Sugerencias y comentarios arabelagarcia01@hotmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(6-Marzo-2023) Cu\u00e1les son las necesidades de la M que el estado debe replantear Los programas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":216,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-47723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47723\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=47723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=47723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}