{"id":27651,"date":"2022-09-27T07:32:19","date_gmt":"2022-09-27T13:32:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=27651"},"modified":"2022-09-27T07:32:19","modified_gmt":"2022-09-27T13:32:19","slug":"al-vuelo-por-pegaso-146","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=27651","title":{"rendered":"AL VUELO\/ Por Pegaso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>Manos<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Han de saber que todos tenemos dos manos: la derecha, controlada por el hemisferio izquierdo del cerebro, y la izquierda, bajo el dominio del hemisferio cerebral derecho.<\/p>\n<p>Habitualmente usamos ambas extremidades superiores para un sinf\u00edn de tareas, desde rascarnos la cabeza cuando tenemos comez\u00f3n, hasta abrocharnos las cintas de los zapatos, sujetar el tenedor y abrazar a nuestra pareja.<\/p>\n<p>Como ven, todo esto se hace de manera sincronizada y un movimiento de la mano derecha complementa a otro de la mano izquierda.<\/p>\n<p>Eso es natural en el ser humano.<\/p>\n<p>Bueno, lo era hasta que las manos de Mario decidieron enemistarse.<\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 un d\u00eda, durante un juego de golf.<\/p>\n<p>La mano derecha, que a partir de ahora conoceremos como \u201cD\u201d, afianz\u00f3 con fuerza el palo de golf.<\/p>\n<p>La mano izquierda, a la cual denominaremos a partir de ahora como \u201cI\u201d, no quiso obedecer las \u00f3rdenes del cerebro, y a partir de ah\u00ed, todo comenz\u00f3 a ser un caos.<\/p>\n<p>Para no hacer la historia m\u00e1s larga, les dir\u00e9 que Mario tuvo que jugar con s\u00f3lo una mano.<\/p>\n<p>La rebelde \u201cI\u201d se mantuvo todo el tiempo dentro de la bolsa del pantal\u00f3n, y a\u00fan as\u00ed, pudo finalizar el recorrido de 18 hoyos antes de terminar con el brazo derecho adolorido.<\/p>\n<p>Pronto, \u201cI\u201d contagi\u00f3 a \u201cD\u201d, y ambas, en un ataque de locura, empezaron a agredirse hasta que se causaron da\u00f1o.<\/p>\n<p>Mario no pod\u00eda controlarlas y opt\u00f3 por pedirle a su vecino que lo atara tan fuerte como pudiera.<\/p>\n<p>As\u00ed, cinchado, sal\u00eda a la calle y la gente al verlo se extra\u00f1aba, pues jam\u00e1s hab\u00edan observado tan rara conducta.<\/p>\n<p>Durante las noches, las manos de Mario parec\u00edan cobrar vida.\u00a0\u00a0Mientras \u00e9l dorm\u00eda a pierna suelta, ellas se trenzaban furiosamente, tratando de arrancar dedos y u\u00f1as.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n empeor\u00f3 con una crisis de sonambulismo.<\/p>\n<p>\u201cD\u201d se levant\u00f3 como una serpiente, aprovechando el silencio de la noche y jal\u00f3 bruscamente todo el cuerpo de Mario hasta que este se incorpor\u00f3.<\/p>\n<p>Lo hizo caminar por espacio de varios metros hasta llegar a la cocina.\u00a0\u00a0Entonces, empu\u00f1\u00f3 un filoso cuchillo cebollero y asest\u00f3 certeras tajadas a \u201cI\u201d.<\/p>\n<p>La sangre corri\u00f3 por la cubierta de f\u00f3rmica de la cocina integral y Mario despert\u00f3 con un grito estridente, asustado por aquel espect\u00e1culo grotesco.<\/p>\n<p>Alcanz\u00f3 a ver c\u00f3mo \u201cD\u201d manten\u00eda arriba el cuchillo, dispuesto a cercenar la mano izquierda, antes de que Mario cayera en un desmayo salvador.<\/p>\n<p>El veredicto fue inapelable:\u00a0\u00a0\u201cD\u201d fue declarada culpable de asesinar a \u201cI\u201d.\u00a0\u00a0Su abogado defensor no pudo hacer nada por salvarle el pellejo ya que en la cocina de Mario hab\u00eda una c\u00e1mara de circuito cerrado que film\u00f3 todo.\u00a0\u00a0\u00a0Todo.<\/p>\n<p>La sentencia se cumpli\u00f3.\u00a0\u00a0\u00a0\u201cD\u201d fue extirpada del cuerpo de Mario, mientras \u201cI\u201d recib\u00eda las exequias f\u00fanebres.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s se supo cu\u00e1l fue el origen de aquel encono que termin\u00f3 en tragedia.<\/p>\n<p>Una semana m\u00e1s tarde, le fueron implantadas a Mario dos nuevas y flamantes manos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manos Han de saber que todos tenemos dos manos: la derecha, controlada por el hemisferio&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[23],"tags":[],"class_list":["post-27651","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27651","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=27651"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/27651\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=27651"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=27651"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=27651"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}