{"id":228711,"date":"2026-09-01T10:55:59","date_gmt":"2026-09-01T15:55:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=228711"},"modified":"2026-09-01T10:55:59","modified_gmt":"2026-09-01T15:55:59","slug":"abigail-la-mujer-que-vencio-la-depresion-en-la-casa-del-jubilado-tras-perder-al-amor-de-su-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=228711","title":{"rendered":"Abigail, la mujer que venci\u00f3 la depresi\u00f3n en la Casa del Jubilado, tras perder al amor de su vida"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Gerardo Romo\/\/\/Semillero65<\/strong><\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-228712 alignright\" src=\"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Abigax.jpg\" alt=\"\" width=\"487\" height=\"263\" srcset=\"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Abigax.jpg 1110w, https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Abigax-300x162.jpg 300w, https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Abigax-1024x554.jpg 1024w, https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/Abigax-768x415.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 487px) 100vw, 487px\" \/>Zacatecas.-<\/strong> El sal\u00f3n resuena con aplausos, notas musicales y el brillo festivo de una coronaci\u00f3n. En medio de las risas y los apretones de manos, una mujer de mirada serena y cabellera plateada observa el ambiente con una complacencia luminosa. Se llama Abigail Flores, tiene 78 a\u00f1os y no duda en afirmar, con sonrisa amplia, que estar all\u00ed con sus compa\u00f1eras es una alegr\u00eda inmensa. Viste la elegancia sobria de quien ha atravesado d\u00e9cadas de trabajo institucional y, sobre todo, de quien ha aprendido a reconciliarse con la vida tras el zarpazo de la ausencia.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, Do\u00f1a Abigail conoci\u00f3 de cerca el ajetreo de la funci\u00f3n p\u00fablica. Fue secretaria en el Congreso del Estado de Zacatecas y, posteriormente, en el DIF estatal. Sin embargo, el verdadero reto de su existencia no lleg\u00f3 con las exigentes jornadas laborales ni con la burocracia, sino con la quietud intempestiva del luto. El a\u00f1o en que decidi\u00f3 jubilarse coincidi\u00f3 tr\u00e1gicamente con la muerte de su esposo. De pronto, los hijos \u2014ya casados y con vidas independientes\u2014 dejaron la casa en silencio, y la soledad se transform\u00f3 en un visitante pesado y constante.<\/p>\n<p>\u201cAndaba como la novia que dicen que lloraba por los rincones a cada rato. Sal\u00eda o ve\u00eda parejas que iban con sus esposos y me daba por llorar. No me sent\u00eda a gusto en ning\u00fan lado; ten\u00eda que volver a mi casa y aparte ah\u00ed me sent\u00eda sola y lo extra\u00f1aba mucho.\u201d<\/p>\n<p>Aquel llanto inconsolable amenazaba con sumergirla en una depresi\u00f3n profunda. Do\u00f1a Abigail recuerda el d\u00eda en que decidi\u00f3 romper el cerco del aislamiento. Movida por la curiosidad de ver qu\u00e9 ofrec\u00edan las Casas del Jubilado del Issstezac, camin\u00f3 hasta la sede ubicada en la calle Guerrero del centro de Zacatecas. All\u00ed, durante una de las charlas iniciales, la tristeza acumulada aflor\u00f3 sin contemplaciones: las l\u00e1grimas comenzaron a rodarle por el rostro de manera silenciosa.<\/p>\n<p>Aquel episodio fue el punto de inflexi\u00f3n. El psic\u00f3logo del centro advirti\u00f3 su dolor y le pidi\u00f3 que se quedara al finalizar la sesi\u00f3n para platicar. En esa conversaci\u00f3n a solas empez\u00f3 a desatarse el nudo. A trav\u00e9s del taller de psicolog\u00eda, Abigail aprendi\u00f3 a nombrar su duelo, a procesarlo y, gradualmente, a soltar la pesadumbre.<\/p>\n<p>\u2014El duelo ya lo super\u00e9, gracias a Dios. Por eso estoy aqu\u00ed, porque aqu\u00ed se divierte uno, se cuenta feliz, te haces re\u00edr y se te olvida todo. La vida adquiere un nuevo sentido \u2014relata hoy con la tranquilidad de quien ha alcanzado la otra orilla-, admite.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Diecinueve a\u00f1os de risas, viajes y despertares<\/strong><\/p>\n<p>De aquel primer encuentro han transcurrido casi dos d\u00e9cadas. A sus 78 a\u00f1os, Do\u00f1a Abigail suma cerca de 19 a\u00f1os de participaci\u00f3n ininterrumpida en las Casas del Jubilado. Lo que comenz\u00f3 como un refugio contra la depresi\u00f3n se convirti\u00f3 en una filosof\u00eda cotidiana de vitalidad. Para ella, estos espacios no son meros lugares de esparcimiento, sino aut\u00e9nticos motores de renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Ah\u00ed nos ense\u00f1an muchas cosas, hay talleres de todo tipo, viajes, entretenimiento, visitas a museos y convivencias. Hagan de cuenta que nos salimos de nuestra casa para que se nos quite lo dormido \u2014comenta entre risas, enfatizando que quien no acude es porque pierde su tiempo in\u00fatilmente.<\/p>\n<p>En las din\u00e1micas del centro y en los viajes comunitarios, Abigail construy\u00f3 una red solidaria donde el afecto es rec\u00edproco. La estimaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros se evidencia en cada abrazo y en cada bienvenida entusiasta al llegar.<\/p>\n<p>Al abordar el tema de la vejez y el paso irreversible del tiempo, rechaza tajantemente la melancol\u00eda o la resistencia in\u00fatil. Mira sus canas no como una marca de deterioro, sino como el testimonio visible de una biograf\u00eda completa.<\/p>\n<p>\u201cSi no fuera por estas canas que tenemos, dir\u00edamos que no aprendimos nada. Las canas nos muestran los a\u00f1os vividos, las preocupaciones, las angustias, los dolores y las penas\u2026 pero la felicidad tambi\u00e9n.\u201d<\/p>\n<p>Frente a una sociedad acelerada que a menudo margina o invisibiliza a la tercera edad, su postura ante la brecha generacional es firme y contundente. Cuestionada sobre la relaci\u00f3n entre los j\u00f3venes y los adultos mayores, se\u00f1ala con franqueza la necesidad de tender puentes de comprensi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014Los j\u00f3venes a estas alturas a veces ya no quieren ni vernos, nos desprecian porque piensan que somos unos ancianos tontos, pero est\u00e1n muy equivocados. Si no aprenden de los viejos, \u00bfde qui\u00e9n van a aprender? Yo les dir\u00eda que no se alejen de los viejos, porque aprenden m\u00e1s de nosotros que de los libros. Los viejos somos libros vivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El legado del afecto: la \u201cNita\u201d y la \u201cMam\u00e1 Abi\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Lejos de los talleres y las festividades, el coraz\u00f3n de Do\u00f1a Abigail late con fuerza al hablar de su n\u00facleo familiar: sus dos hijos y sus tres nietos (dos jovencitas y un var\u00f3n). Con una honestidad desarmante, se define a s\u00ed misma con sentido del humor: \u201cA lo mejor soy una abuela gru\u00f1ona, pero eso lo tienen que decir ellos; yo soy feliz con mis nietecitos\u201d.<\/p>\n<p>Sus dos nietos mayores tienen 15 a\u00f1os, mientras que la m\u00e1s peque\u00f1a apenas cuenta con un a\u00f1o y ocho meses. En esa peque\u00f1a figura encuentra hoy una de sus mayores fuentes de ternura: \u201cEstoy feliz de cargarla y de que se duerma en mis brazos\u201d. Las relaciones con sus nietos est\u00e1n marcadas por motes afectivos que trascienden el tradicional \u201cabuela\u201d. La mayor la llama cari\u00f1osamente \u201cMam\u00e1 Abi\u201d, mientras que los otros dos se dirigen a ella como \u201cNita\u201d.<\/p>\n<p>A pesar del profundo amor que les profesa, Abigail mantiene una sabidur\u00eda desprendida respecto al rol familiar. Reconoce la importancia de otorgar espacio y libertad a las nuevas generaciones: \u201cLos amo y los adoro, pero tambi\u00e9n los dejo ir, no los voy a tener aqu\u00ed apretados conmigo. Los veo de vez en cuando, pero los veo con mucho cari\u00f1o y amor\u201d. Sus metas a futuro son sencillas pero trascendentales: ver crecer a sus nietos y, si la vida le da licencia, contemplarlos formar sus propios hogares.<\/p>\n<p>La historia de Abigail Flores es una lecci\u00f3n sobre la capacidad humana de reinvenci\u00f3n. Tras haber conocido el rigor del trabajo administrativo, la devastaci\u00f3n del luto y la amargura de la soledad, su ingreso a la Casa del Jubilado le devolvi\u00f3 el prop\u00f3sito y la sonrisa. En cada aplauso prestado a la reina de la fiesta, en cada viaje compartido y en cada abrazo recibido, Do\u00f1a Abigail demuestra que la vejez no es el crep\u00fasculo de la vida, sino un territorio f\u00e9rtil donde la experiencia se transforma en sabidur\u00eda y la alegr\u00eda en un cotidiano acto de resistencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gerardo Romo\/\/\/Semillero65 Zacatecas.- El sal\u00f3n resuena con aplausos, notas musicales y el brillo festivo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":228712,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-228711","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacional"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/228711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=228711"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/228711\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":228713,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/228711\/revisions\/228713"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/228712"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=228711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=228711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=228711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}