{"id":12749,"date":"2022-05-20T09:48:28","date_gmt":"2022-05-20T15:48:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=12749"},"modified":"2022-05-20T09:48:28","modified_gmt":"2022-05-20T15:48:28","slug":"al-vuelo-por-pegaso-72","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.buroperiodistico.com.mx\/?p=12749","title":{"rendered":"AL VUELO\/\u00a0Por Pegaso"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Africano<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Antes, Reynosa era un pueblo tranquilo. Uno iba al centro y nom\u00e1s ve\u00eda puro pela\u2019o sombrerudo y botudo.<\/p>\n<p>Ahora vamos al centro y nom\u00e1s vemos puro negrito.<\/p>\n<p>Parece que Hait\u00ed se qued\u00f3 solo y todos sus habitantes se vinieron a Reynosa.<\/p>\n<p>Las colonias que est\u00e1n alrededor de los albergues de migrantes ahora son conocidas como \u201cLa Peque\u00f1a Hait\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Los morenos han rentado todas las viviendas disponibles de la Aquiles Serd\u00e1n, Carmen Serd\u00e1n y El Chaparral, esperando la oportunidad de entrar a los Estados Unidos.<\/p>\n<p>La presencia de tanto descendiente de africanos me recuerda aquella canci\u00f3n de la Sonora Dinamita llamada precisamente \u201cLa Cumbia del Africano\u201d que dice m\u00e1s o menos as\u00ed:<\/p>\n<p><em>La negrita llamaba a su mama y as\u00ed le dec\u00eda:\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Mama, el negro est\u00e1 rabioso\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Quiere pelear conmigo\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>dec\u00edselo a mi papa.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Mama, yo me acuesto tranquila\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>me arropo mi cabeza y el negro me destapa.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Ay, mama! \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 lo que quiere el negro?\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Ay, mama! \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 lo que busca el negro?\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Durante muchos, muchos a\u00f1os he escuchado esos versos, ciertamente con agrado porque me gustan los ritmos afroantillanos, pero al igual que la negrita, realmente no le encuentro sentido a lo que dice la canci\u00f3n.<\/p>\n<p>Llega el negro, que parece muy agitado, como si estuviese rabioso. Ella est\u00e1 recostada en la cama, me imagino, y el pinche negro la destapa sin pedirle permiso.<\/p>\n<p>Ella le pregunta a su mam\u00e1 cu\u00e1les son las intenciones del obtuso, porque definitivamente, no es natural que alguien sea molestado de esa manera, si no existe un v\u00ednculo de amor rom\u00e1ntico entre ambos personajes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, en la canci\u00f3n no se indica cu\u00e1l es ese v\u00ednculo. La negrita llama a la mam\u00e1 para que a su vez, le diga al pap\u00e1 lo que est\u00e1 ocurriendo y tome acciones al respecto.<\/p>\n<p>La cumbia transcurre entre un ritmo sabros\u00f3n de tambores y trompetas, con solo esos sencillos versos que no nos dicen nada.<\/p>\n<p>Espero encontrarme a un caribe\u00f1o, cuando haga alg\u00fan reportaje sobre migrantes, para que me explique el sentido real de esa y otras canciones a las cuales no les entiendo por completo.<\/p>\n<p>Ah\u00ed tenemos tambi\u00e9n el caso de Sorullo, quien estaba casado con Capullo.<\/p>\n<p>Pero resulta que los nueve hijos que el matrimonio procre\u00f3, eran rubios, a excepci\u00f3n de uno de ellos, que era negrito tizna\u2019o.<\/p>\n<p>Obvio, Sorullo tra\u00eda la espina clavada con el negrito y entonces le pregunt\u00f3 a Capullo: Oye, Capullo, \u00bfes hijo m\u00edo el negrito? A lo que Capullo le respondi\u00f3: Oye, Sorullo, el negrito es el \u00fanico tuyo.<\/p>\n<p>Luego, entonces, \u00bfde d\u00f3nde salieron los otros ocho v\u00e1stagos de piel nacarada?<\/p>\n<p>La letra de la canci\u00f3n no es muy expl\u00edcita sobre eso. Solo concluye diciendo que Sorullo se qued\u00f3 con el negro y Capullo se fue con los ocho rubiecitos.<\/p>\n<p>Por eso nos quedamos con el refr\u00e1n estilo Pegaso: \u201cObscuro, similar a mi sino\u201d. <em>(Negro como mi suerte). a<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Africano Antes, Reynosa era un pueblo tranquilo. 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